LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

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miércoles, 11 de agosto de 2010

DEJA QUE TE CUENTE...

La vida es una gran novela que narra nuestra historia dentro del universo que nos rodea, con cientos de personajes de mayor o menor exposición, todos imprescindibles, e infinidad de localidades y tiempos en los que se suceden las diversas situaciones que experimentamos. Constantemente relatamos, nos relatan y somos protagonistas de otros relatos más. Desde que somos niños se nos entrena para expresarnos de manera clara, coherente y se espera que dominemos ese arte vital del cual dependerá nuestra existencia. Y es que el humano es un ser social que vive en grupos de mayor o menor tamaño organizados a diferentes niveles, por lo que nunca estamos realmente solos en la vida. Son pocas las excepciones de personas que viven aisladas por completo; la inmensa mayoría de nosotros interacciona con alguien más de una u otra manera. Así, una forma importante de interacción sucede a través del lenguaje: al hablar o escribir estamos contando algo; de esta manera compartimos nuestras ideas y emociones.

Todos tenemos cosas que contar. Cada día le comentamos a alguien nuestros sueños, esperanzas, pesares, anécdotas, recuerdos y fantasías. También contamos lo que les pasa a otros, ¡incluso contamos chismes! En todo caso, nos sentimos bien cuando sabemos que hay quien nos escucha y le interesa lo que nos sucede. Necesitamos desahogarnos para liberar nuestra alma de tantas situaciones reales y ficticias que se van amontonando en ella como los granos de arena en las dunas del desierto. No hay nada mejor para aliviarnos, que contarle a nuestro confidente sobre eso que tanto nos preocupa. Y nada mejor para compartir una gran alegría, que explicarle a otro qué es eso que nos eleva por encima de las nubes.

Sea cual sea el tema, cada quien cuenta las cosas como más le gusta, dándole mayor o menor importancia a cada detalle con pinceladas personales según su estilo; añadiéndole o quitándole luz y color para lograr transmitir exactamente el mensaje que quiere.

Desde que era una niña, mi madre insistía en que le contara de las salidas con mis amigas y amigos con todo el detalle posible; me pedía que le narrara la historia entera desde el momento en que cerraba la puerta de la casa: quiénes estaban presentes, cómo era cada uno, qué hacían y qué tanto nos divertíamos y de qué manera, claro. A mí siempre me hizo mucha gracia esa costumbre, y aún hoy en día mi madre me hace sonreír cuando me pregunta sin cuartel y al mismo tiempo sin juzgar, sólo por el gusto de que le cuente algo.

Otra cosa que me encanta es cuando me pide que le cuente algo bonito. Este es un ejercicio muy positivo, yo diría incluso terapéutico, porque hace que me concentre en ideas luminosas y aparte las cosas negativas de mi mente. Mi madre es de aquellas personas que realmente saben escuchar; le gusta que le cuenten cosas, y cuando alguien lo hace, pone toda su atención en ello.

Estos son mis cuentos; aquellos que quisiera contarles durante una charla mientras disfrutamos de un café... o de una copa de vino. Yara y otras historias es una colección de treinta y cuatro relatos en los que he desahogado mi alma buscando mis raíces, encontrando mi naturaleza femenina, enfrentando miedos ancestrales, descubriendo la esencia de la condición humana, viviendo y desviviendo emociones y sentimientos diametralmente opuestos, soñando despierta, volando a otros mundos, a otros tiempos, a otras realidades más o menos mágicas… más o menos reales. Yara y otras historias es una ventana abierta a una parte de mí que pocos conocen y que he decidido compartir.



©2010 PSR

10 comentarios:

  1. Ya celebro a "Yara y otras historias", gracias por compartir esa parte de ti, por escribir tan bonito, felicidades por este libro y que sea el primero de muchos !!!

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  2. Tu casi siempre cuentas cosas bonitas.

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  3. estoy escuchándote, Paty. Felicidades por tu creación donde has plasmado esa necesidad que tenemos todos de expresarnos (aunque no todos tengamos el mismo talento para ello).
    De contar cosas "bonitas", estoy 100% de acuerdo en su sentido terapéutico. Con regularidad le pregunto a mis hijos que me cuenten "una cosa buena que les haya pasado hoy en el cole" y así se disciplina la mente -en su sentido amplio, como lo explica el Dalai Lama, que incluye sentimientos e instinto- para ser más felices.
    Te mando un abrazo desde (aún) cerquita de mi familia! Cariños a la tuya!

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  4. En este lado del océano tambien esperamos impacientes a Yara!!

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  5. El aire para la aves,el agua para los peces. Dentro del aire y el agua apareces como el ente distintivo que identifica la belleza, ternura y grandeza universal, donde recreamos panoramicamente, el impulso divino que nos mantiene asidos a esa ilusión que llamamos vida. En la forma mágica como tu mi querida poeta: "Patricia"., nos presentas ese maravilloso testimonio de amor y recogimiento de aceptación natural...¡El mundo entero nos pertenece con toda su dimensión de felicidad...'

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  6. Dejaremos que nos cuentes, cómo no!!, que nos deleites, que nos hagas soñar, que nos eleves, que nos transportes, que nos invites a pensar, que nos maravilles y deslumbres, que nos entristezcas, que nos apenes y que nos regocijes con todas estas historias... Yara es bienvenida en nuestras vidas. Gracias Patricia Schaefer Röder por compartir estas vivencias... Sé que no está muerto quien yace sin pulso, sino quien ya no tiene nada que contar, o mejordicho, cree que no tiene nada que contar...

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