LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.
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sábado, 25 de abril de 2015

P U N T O


Pones término
a ideas y oraciones
dueño del final.

Unificadas
infinitas líneas
pasamos por ti.

Nada comienza
fuera de un punto inicial
germen del todo.

Triunfa quien habla
con quien no lo respeta
y pone el punto.

Origen y fin
de vida y universo
singularidad.


©2015 PSR
 

viernes, 14 de noviembre de 2014

 
Eres aquel suspiro que me dejó sin aliento. Te tuve un instante dentro de mí, para luego dejarte ir.

Eres mi reflejo refractado en un cristal sin tallar. Poco a poco vas cobrando tu forma inigualable.

Eres la melodía de mi corazón hecha eco sublime, la sonrisa hermosa que me ilumina la vida, tranquilizándome.

Eres una mariposa amarilla que, en paz con el universo, juega feliz en el azul de la tarde.

Eres el trayecto que te toca andar por ti misma. Nadie más lo puede hacer; aprovecha la  compañía que tendrás en algunos tramos.

Eres la osa valiente y fuerte en el bosque de nuestros antepasados. Eres la honestidad sin envoltorio: directa, contundente y real.

Eres la semilla de libertad que guardé para una siembra futura, la verdad de mi vida dibujada con carboncillos en un cuaderno de arte.

Eres tus metas y pasiones concentradas en un frasco de pintura, creando imágenes preciosas salidas de tus manos.

Eres la buena música hecha color y esperanza, la fragancia de la juventud que inunda los caminos solidarios.

Eres mil preguntas que me hago yo misma, sin saberlas responder. Eres balanza justa con platillos de infinitas formas.

Eres la flor más suave de todo el campo en primavera, el corazón inquieto que apoya y divierte a otros.

Eres mujer pura y sabia que comienza a desplegar el alma, abeja responsable de escoger las mejores flores.

Eres maravillosa y única; estoy orgullosa de ti y soy totalmente feliz cuando te abrazo.

Eres la risa sutil que pinta sonrisas en los demás. Eres la fantasía y la razón combinadas en la brisa del mar.

Eres la alegría genuina que no se deja vencer; no hay poder en el mundo que te la pueda quitar.

Eres el espíritu de lucha que no se cansa de intentar, junto a la paciencia inteligente que sabe dosificar el esfuerzo.

Eres la fusión de los aromas y las dimensiones más una, que te hacen irrepetible.

Eres todas las ilusiones enlazadas con una cinta dorada. La cinta se está abriendo y empiezas a volar...


©2014 PSR


jueves, 6 de noviembre de 2014

VACÍO (II)


soy un espacio vacante
drenado de aroma
perdido de melodía
un volumen inverso
descargado de amor
soy lo contrario de la luz
cuando huyen las sombras
al borde del abismo cruel
del desatino
soy un acorde mudo
deshabitado de ilusiones
un sentimiento solitario
ausente de suspiros
soy una fruta pisada
que no rinde vino
una hoja desintegrada
con las venas secas
desiertas de savia
un nido despoblado
donde sólo quedan plumones sucios
soy la tinta derramada
en páginas omitidas
la idea escurridiza
que huyó a otro universo
paralelo
enrarecido
soy la felicidad huidiza
entre momentos fugaces
de alegría plena
concentrados en un solo punto conceptual
que se desvanece
soy una enorme nube blanca
hecha de agua clara
que por miedo a convertirse en aire
no desea derramarse
aún
soy un corazón fantasma
desocupado de tristezas
incluso ellas me abandonaron…
soy la ausencia de la muerte
en la vida que dreno
instante a infinito
la falta de paz
que me quema sin aire
en el ojo de la tormenta
soy el gentilicio magullado
de mi tierra bella
huérfana de unidad
descargada de ilusiones
expulsada del paraíso
el espíritu apagado
de quien, por momentos
se cansa de luchar
soy semblanza del presente que no existe
todos los sentidos reunidos en un cuerpo
el aliento del alma universal
la que no entiende de derrotas
de obstáculos
ni de odio
aquella que, aunque agotada
sopla con paciencia
el último resto de brasas
que sobrevivió a la hecatombe fría
de la enorme nada que quiere devorarlo todo
soy mujer y respiro
destruiré el vacío
una vez más.


©2014 PSR


miércoles, 24 de septiembre de 2014

A L M A (II)


Ahora soy yo
señora del futuro
y de mi aliento.

Las alas grandes
abiertas de par en par
nunca cerraré.

Me muevo veloz
el camino se eleva
sobre la luna.

Alma y corazón
se funden en el cosmos
aroma en luz.


©2014 PSR

miércoles, 8 de enero de 2014

DESNUDA


al llegar
el caos me recibe
me encuentro desnuda
un vacío mudo llena el espacio.

recién nacida
mi alma busca calor
hace tanto frío
en este mundo
de quinientas dimensiones.

desnuda me presento
recién parida por aquella luz tímida
habito un universo limpio
pleno de sensaciones nuevas.

desnuda de recuerdos
adorno mi corazón
con mil sentimientos por estrenar
sonrisas impecables
armoniosas
como la tuya, amiga divina.

desnuda de odios y amores
me visto de esperanzas
en tonos de mares y bosques
sé que puedo lograrlo todo
confiando sólo en mi espíritu.

desnuda de pasado
de futuro
me siento capaz de volar entre las olas
descansar sobre una nube
y desaparecer en el horizonte.

desnuda de miedos
me arropo
apasionada
en proyectos hermosos
que inundan de aromas dulces
los resquicios de mi respiración.

desnuda de mí misma
busco la paz
para aprender a vivir
otra vez
desnuda de tiempo
la hallaré.


©2014 PSR


miércoles, 2 de enero de 2013

RENACER



soy una mota de polvo de ciudad
ese polvo gris y algodonado por el tiempo
soy una hebra fina y delicada
artísticamente diseñada
que adorna la esquina más recóndita
de tu morada
soy la taza cascada
de donde bebes a sorbos
el café de tus mañanas
yo soy aquella hecha de rutinas
y entre los trastos, renazco.

soy una partícula de luz
en la mañana de mis recuerdos
soy la cúspide dulce
de la fragancia conocida
soy la melodía que arrulla
los sueños pasados y futuros
soy un simple suspiro
y dentro de mí, renazco.

soy la sonrisa que te regalo
en cada encuentro
soy el canto del coquí
que trae la brisa de la tarde
soy la sal que respiro en la playa
cuando mi espíritu se libera
soy una ola más en medio del mar
y arropándome de vida, renazco.

soy un grano de polen
desprendido de la flor abierta
soy el sudor que se secó en tu pecho
cual veta de perfectos cristales
soy una gota de sangre
que resbala por la piel
desde la herida pulsante
soy un fragmento líquido, ámbar
bajando por un tronco centenario
soy casi imperceptible
y en la inmensidad, renazco.

soy las nubes que abrazan a la luna
sobre la luz nocturna del mar profundo
soy un arco iris entre los tonos grises
brillando sobre mis propias sombras
soy arenilla fina de estrellas
y en otros mundos, renazco.


©2013 PSR


miércoles, 3 de agosto de 2011

YARA Y YO

Dicen por ahí que no existen las casualidades, que el universo tiene el mando y el destino la última palabra. Tal vez eso sea lo que nos sucedió a Yara y a mí; de alguna manera estaba escrito que nuestros caminos se cruzaran en esta época de la vida.

Desde siempre he sabido de la existencia de Yara, aunque no la conocía en persona. Ella es la mujer verde que se sabe parte del mundo natural y espiritual, y siente en su propia carne el desgarramiento doloroso que van sufriendo instintos, intelecto y espíritu, deshumanizando su esencia. Yara es el alma libre que necesita regresar a la naturaleza para fundirse entera en ella.

Por mi parte, solo puedo decir que Patricia Schaefer Röder es una mujer. Una mujer con todo lo que eso implica; una diversidad de facetas, como siempre nos ha tocado desempeñarlas y nos seguirá tocando. Comenzamos siendo hijas, hermanas, sobrinas, primas, amigas y compañeras. Más adelante vamos agregando ingredientes y nos volvemos profesionales, parejas, madres, tías, suegras, abuelas; algunas incluso se vuelven jefes. En mi caso, todas estas realidades se mueven en medio de la esencia de una mujer apasionada que siente de manera muy intensa cada instante de su vida, aunque no siempre lo muestre. Una mujer que no se define a sí misma por ninguna de sus facetas en particular, sino como un ser que va más allá incluso de la suma de todas esas realidades: el alma libre de Artemisa o Diana La Cazadora. Y en ese punto exacto, que abarca toda mi esencia, Yara y yo nos volvemos una. Ahora me doy cuenta de que siempre ha sido así. Quizás sea por eso que algunos dicen que yo soy Yara e incluso me llaman por ese nombre…

Yara me ha mostrado una parte de mí que desconocía; la capacidad para difundir un mensaje, mi mensaje, a un público interesado. Me ha animado a hacer mil cosas que nunca antes me pasaron por la mente; entretener a un gran número de personas y darles algo en qué pensar; tal vez incluso ayudarlos a conocerse mejor. He hablado sobre temas insospechados, he mirado dentro de mí para responder alguna pregunta y tenido el privilegio de escuchar las anécdotas de los demás. Y todo esto sucede en sitios especiales donde nunca hubiera imaginado hablar en público algún día. Definitivamente le agradezco a Yara haber disfrutado momentos interesantes, placenteros y hermosos junto a tanta gente bella.

Yara es la maravillosa compañera de viaje con quien he traspasado muchas fronteras –físicas y espirituales– acercándome a personas fascinantes y desconocidas para mí, pero que también ha propiciado mi reencuentro con gente importante y querida de los diferentes capítulos en la novela de mi vida.

Junto a Yara he vuelto a descubrir en primera persona que de una u otra manera, necesito respirar en libertad para ser feliz. Yara me ha servido de eco y espejo, mostrándome las melodías y los reflejos genuinos, esenciales, de mi propio ser. Para mí, Yara es la aventura que se vive apasionadamente, sin llegar nunca al final.


©2011 PSR


**Ya pueden ver las fotos de la presentación del libro en Facebook http://on.fb.me/nRaGMU o en Picasa http://bit.ly/rnlXmf

miércoles, 11 de mayo de 2011

SILENCIOS

“…Al fin llegamos. Al abrir la puerta de la casa, la luz se apagó de repente. De pronto todo quedó en calma, incluso los niños quedaron silentes. Entramos cada quien a lo suyo, junto al silencio que se abrió paso de golpe en el espacio, llenándolo de una quietud abrumadora. En el aire hay una presión y un peso que nunca antes había experimentado; el silencio intenta perforarme los oídos y el cerebro. La calma total es apabullante, es la ausencia de cualquier cosa. Es la aniquilación, la muerte; peor aun: la no existencia. La ausencia de todo sonido crea esa paz fantasmagórica que tienen los objetos inertes, inanimados. No queda ni un murmullo, ni rastros del rumor de alguna máquina, ni el trinar de las aves o los sonidos ásperos de los insectos. El silencio que se apoderó del atardecer me subyuga, aplastándome, haciéndome incapaz de articular palabra. Ni siquiera puedo hacer ruido porque el silencio se lo tragaría. Romper el silencio es una tarea titánica; es vencer el mayor obstáculo en mi vida en este preciso instante. Sería equivalente a destruir el entramado de cristales que forma el espejo de un lago en pleno invierno; se rompería la estructura. La calma es más poderosa que el ruido. Es más fuerte que mil cadenas. El sonido implica desorden, es entrópico; la calma es fuerte porque depende del orden. El silencio puede aniquilar cualquier intento de explicación o razonamiento. El silencio es sublime y tiránico a la vez. Puede destrozarnos o liberarnos, pero siempre tiene el poder de la última palabra. El silencio gana. Al principio de todo había silencio, y al final también lo habrá. El nacimiento y la vida del universo suceden gracias al amable interludio de sonido que nos regala el silencio dueño de las dimensiones, que volverá a invadirlo todo cuando ya todo haya acabado.

En medio de este silencio universal, comienzo a divagar igual que lo hacía cuando era niña. En aquel entonces pasaba horas sentada frente a un objeto magnífico, esperando que algo sucediera. En realidad sucedía cada media hora, pero yo pasaba paciente toda la tarde, atenta al momento preciso para no perderme de nada. Así lo veía varias veces, y me quedaba maravillada siempre. A pesar de verlo una y otra vez, no me cansaba. Cada nueva ocasión era un nuevo regalo, una nueva oportunidad de experimentar la magia, una nueva manera de recomenzar, tal vez. Eran momentos de grata espera, en los que la imaginación viajaba a través del pasillo nublado de mi casa hacia bosques encantados, llenos de seres fantásticos y personajes mágicos. Entonces huía del lobo o me enfrentaba a la bruja, luchaba con el dragón o ayudaba a las hadas; pero siempre salía victoriosa y me reunía con el príncipe valiente en un final feliz. Todo eso sucedía mientras estaba sentada en el suelo, en silencio, mirando hacia lo alto de la pared en una especie de hipnosis que llegaba a su punto culminante cada vez que la aguja larga señalaba al cielo o a la tierra. Una bella pieza de madera tallada con motivos de árboles y pájaros, con manecillas blancas que paseaban por números romanos. Me miraba imponente desde aquel lugar inalcanzable, y sin embargo, estaba suficientemente cerca para poder observarlo en detalle, desde el mismo punto del pasillo, todos los días de mi niñez. Concentrándome en su presencia pura podía dejarme ir lejos y soñar. Era exacto. Era perfecto. Era maravilloso. Nunca me falló, no me decepcionó ni me engañó jamás. En mi imaginación subía por las cadenas y llegaba al centro de su mecánica. Como el príncipe de Rapunzel, deseaba conocer al que cantaba y se escondía detrás de la ventana. Quería saber quién hacía funcionar el mecanismo y cómo lo hacía con tanta precisión. Pasaba el tiempo observando minuciosamente todos los cortes en la madera, las figuras, los adornos. La fantasía y la realidad se fundían en mi conciencia despertando cada fragmento de memoria, liberando el pensamiento que estallaba en miles de ideas nuevas, ansiosas de que la niña en mí les diera vida. Y de pronto, cuando menos lo esperaba, el cucú cantarín salía a saludarme, amable y fugaz. Me alegraba verlo de nuevo. Y me quedaba sentada, soñando durante otra media hora, para volverlo a ver…”.


(fragmento tomado de un trabajo en proceso)

© 2009 PSR

jueves, 30 de diciembre de 2010

A QUIEN CORRESPONDA

Yo, Patricia Schaefer Röder, habitante del Universo residenciada en este Mundo, por medio de la presente hago constar que estoy profundamente agradecida a la vida por todo lo que me ha ofrecido, aunque no siempre lo haya sabido aprovechar. Estando consciente de que nadie puede asignar un día determinado en el que todos debamos dar gracias por lo que tenemos y lo que seguimos recibiendo a cada instante, he escogido el día de hoy miércoles 29 de diciembre de 2010, para tal fin.

A lo largo de la vida, el destino nos va llevando a diferentes lugares y nos coloca en diversas situaciones que definen cada uno de los retos que toman forma delante de nosotros. Momento a momento debemos decidir si queremos o no afrontar cada uno de esos retos, los pequeños y los grandes. Entendemos que si optamos por retirarnos, puede que continuemos en la situación cómoda y segura en la que veníamos, pero nunca sabremos qué hubiese sucedido si lo hubiéramos intentado. Si decidimos hacerles frente, seremos enteramente responsables del enfoque que le demos, de cómo lo hagamos, y de cuáles herramientas –o armas– usemos. Con el paso del tiempo, el resultado de cada una de estas situaciones va moldeando nuestro carácter y abriendo nuestro camino.

El camino de cada quien es único e interminable. Nadie puede hacerlo por nosotros. Durante ciertos trayectos coincidimos con otras personas que cubren el mismo tramo en su viaje, aunque no necesariamente se encuentren en el mismo momento de vida nuestro; entonces los caminos se cruzan o marchan sobre una línea durante un cierto tiempo, pero nunca existen dos personas con itinerarios exactamente iguales.

El camino es noble. No hay callejones sin salida ni obstáculos insalvables; siempre existe la manera de continuar, a pesar de que debamos cambiar la ruta para bordear el estorbo, o reducir la marcha para poder bajar seguros por la ladera de la montaña, o construir el puente –o el barco– para cruzar el agua. El camino lo hacemos nosotros mismos y, de cierta manera, el camino somos nosotros. Debemos recordar que el camino no necesariamente es una línea recta; generalmente es sinuosa y puede cambiar de dirección y sentido en cualquier momento, así que realmente se trata de una línea con vida propia que define un espacio tridimensional. Hay ciertos momentos en los que pareciera que la línea se acabara frente a nuestros pies, y es justamente en esos momentos cuando debemos recordar que hay otras dimensiones hacia donde podemos mirar, buscando la forma de trazar nuestra ruta. Podemos ver hacia los lados y también podemos ver hacia abajo y hacia arriba; en algún lugar descubriremos que el espacio se presta para allanarlo y seguir adelante.

En el camino he encontrado ya a muchas personas que han dejado alguna huella en mí, y les agradezco porque he aprendido de ellas, unas veces por medio del dolor y otras por medio de la dicha. Mis padres me pusieron en el camino y me dieron las facultades para crear mi propia ruta; me enseñaron a caminar, me dejaron correr, me entrenaron para nadar y conducir vehículos y sobre todo, me dieron alas para volar. Mi familia, aquella de la cual provengo, me da el sostén espiritual, moral y de valores humanos sobre los cuales descansa mi carácter. Tuve la suerte de tener padres con fuertes principios éticos, morales y de justicia que me inculcaron la honestidad, el respeto, la aceptación y la misericordia predicando con el ejemplo cada día. Eso es algo invaluable y me faltan palabras para expresar mi eterna gratitud al respecto. Doy gracias a mis defectos, porque me recuerdan que todavía debo crecer y aprender mucho, porque hacen mi camino interesante y me llevan a recorrerlo con humildad y emoción. A mis hermanos les agradezco el haberme dado la oportunidad de foguearme con ellos en distintas lides antes de salir al ruedo de la “vida real”. Lo mejor de todo es que, padres y hermanos, todos ellos me conocen mejor que nadie y a pesar de eso, me quieren como soy. Y ellos saben que yo los amo profundamente.

Agradezco a la vida por la familia que he tenido la fortuna de formar; nuestras almas están enlazadas con las fibras del amor más puro que existe. Somos un equipo en el que cada miembro es imprescindible e insustituible, tenemos diversas funciones y engranamos como las piezas de una máquina perfecta. Doy gracias a todos y cada uno por la paciencia y el amor que me demuestran, y porque me otorgan el privilegio de amarlos de vuelta y de velar por ellos.

A mis amigos, la familia que yo misma escojo, les agradezco muchísimo el honor de compartir ese lazo tan especial de cariño y amistad verdadera que es más grande que cualquier dimensión conocida y que no conoce medición de tiempo; por eso ni la distancia ni los años pueden acabar con ella. Siempre han sido y seguirán siendo extremadamente importantes en mi vida, ocupando cada uno un lugar único en mi corazón.

A esta isla bella en la que vivo y a la gente linda que habita en ella, les agradezco su hospitalidad, su alegría y su tranquilidad; sin esas cualidades nunca hubiese encontrado solaz para sentarme a escribir. Aquí me siento cómoda y en paz; aquí puedo vivir feliz con mi familia, cada uno realizándose en el área que más desea.

Agradezco enormemente la oportunidad que tuve de recibir una buena educación y optar por un trabajo interesante. Doy gracias por tener acceso a una vivienda cómoda junto con vestido, alimento, diversión, pasatiempos, gustos complacidos, regalos, y poder seguir saciando la sed de conocimientos que llenen mi mente y mi alma.

Estoy agradecida por la capacidad que aún desarrollamos para comunicarnos con nuestros semejantes a través del lenguaje y me encanta recordar que existan tantos idiomas en el mundo. Agradezco la posibilidad que tengo para expresarme utilizando lápiz y papel –o computadora– para escribir y desahogarme, creando o recreando palabras, frases, historias…

Doy gracias a la gran variedad de culturas que todavía existen y que aportan su sabiduría y colorido al mundo que compartimos. Estoy agradecida a todos aquellos que desarrollan las artes clásicas y las más recientes, por enriquecer estéticamente el ambiente que les rodea y permitir que el resto de la humanidad pueda disfrutar de sus obras y sentirse inspirado por ellas. Sin música, bellas artes, diseño arquitectónico, literatura, artes gráficas, fotografía o cine, la vida sería estéril y fría. Doy gracias a los espectáculos de fuegos artificiales en una noche despejada, porque me hacen sentir mariposas en el estómago. Y no podría olvidar las artes de la ciencia y la tecnología, que requieren de una pasión creativa y creadora de igual magnitud como cualquier otra expresión artística, desarrollándose en las áreas de las ciencias naturales, la medicina, la ingeniería, las comunicaciones y el transporte. Estoy muy agradecida al teléfono, a la Internet y al Skype, porque me ayudan a mantenerme en contacto con las personas importantes para mí.

Agradezco infinitamente a la energía positiva y creadora del Universo por ponerlo todo a andar, y a la Madre Naturaleza por tantos dones que reparte a manos llenas y sin pedir nada a cambio, a pesar del mal trato que recibe de parte de nosotros. Doy gracias por los productos preciosos que nos pone a la disposición como si fuesen los más comunes: maderas, cristales, metales, flores, semillas, conchas, paisajes, aire, luz y diversidad, sobre todo la humana. Doy gracias por el día, con el sol que inunda los espacios llenándolo todo de color; por la noche con la luna y las estrellas en medio de aquella oscuridad que siempre nos invita a descubrir algo nuevo, incluso dentro de nosotros mismos; a las aguas, siempre en movimiento en forma de nubes, lluvia y corrientes; al viento, que mueve las hojas en los árboles y sacude nuestra alma; a la tierra, que se entrega generosa a nosotros para el cultivo; al fuego, que lo purifica todo; a las plantas, que nos dan oxígeno y mucho más; a los animales, que hacen lo mejor por adaptarse al mundo que continuamente les quitamos; y a los microbios –sobre todo a los virus– por recordarme lo vulnerable y lo frágil que soy.

Estoy agradecida por poder usar mi cuerpo; por los genes que heredé de mis padres, que en gran parte me hacen ser quien soy; por la salud, que hasta ahora me ha acompañado de buena gana; por todos los sentidos que poseo, que me permiten disfrutar de lo que me rodea: colores, formas, aromas, música, voces, texturas, sabores, placer, comicidad, amor, nostalgia… Doy gracias a mi organismo, que es insuperablemente noble porque sigue funcionando de la manera más perfecta a pesar de lo mal que suelo tratarlo. Y doy gracias porque sus sistemas están tan maravillosamente conectados con mi alma y mi espíritu, que me permiten recordar y soñar, percibir y vivir con la mayor de las intensidades, emociones tan complejas como la pasión, que me estremece divinamente, invadiéndome con una suave taquicardia y un escalofrío delicioso que me llena por dentro.

Agradezco que aún exista gente bondadosa que ayude a los demás demostrando misericordia y verdadero amor al prójimo; gente comprensiva y tolerante; gente amable que sonría a los extraños; gente creativa, activa, independiente; gente justa que sepa perdonar, que respete los derechos de los demás, que acepte la individualidad y que no tema vivir su propia verdad; gente sincera que apoye e infunda confianza en otros; gente que ayude a sanar usando sus manos, su energía, su sonrisa, su mirada, su abrazo; gente cuya compañía disfrutemos a través de una caricia o del silencio, o en forma de llamadas, charlas, cartas, mensajes, fotos, intercambiando opiniones, compartiendo; gente que nos traiga felicidad.

Doy gracias al amor en todas sus formas porque me llena el alma de flores. Cuando amamos, la dicha es plena y la emoción nos hincha el pecho; volamos alto, somos totalmente libres. Amar es desear lo mejor para el ser amado y velar por su bienestar; agradezco inmensamente las oportunidades que he tenido de dar y recibir amor a lo largo de mi vida, entre ellas los momentos en que he podido deshacerme del caparazón y mostrarle a otro mis debilidades y fortalezas.

Estoy agradecida a mi alma por ser mi esencia, y a mi espíritu, por seguir dándome el impulso vital, la libertad para creer y sentir, y la confianza y alegría para seguir mi camino. Doy gracias porque aún no he perdido la capacidad de asombrarme y maravillarme ante cosas que pudieran parecer cotidianas, como un árbol, un insecto o las olas del mar.

Finalmente, agradezco al tiempo que ha fluido generoso, envolviéndome y acompañándome a lo largo del camino.

Patricia Schaefer Röder
29 de diciembre de 2010


© 2010 PSR

jueves, 23 de diciembre de 2010

TRAZOS

Trazo líneas sobre el papel
más largas, más cortas
gruesas, finas
en pequeños grupos
…o más grandes
las organizo de muchas formas
particulares
precisas.

Las reúno
las separo
las combino
de tantas maneras distintas
las creo y las destruyo
dándoles o quitándoles
aliento
vida
diferentes siluetas
infinitos sentidos
con mil significados
eternidad de rumbos
en todos los horizontes.

Trazo a trazo
dibujo con mi pluma encantada
contornos mágicos de sueños
deseos no pronunciados
conceptos, hechos
realidades
verdades contundentes
ideas que fluyen libres
por los ríos de la mente
desde aquel manantial del alma
cayendo sin prisa
gota a gota
en este folio nevado.

Tal vez un día
alguien sepa darle uso
a esos trazos espontáneos
líneas curvas naturales
rectas
sinuosas
que emergen de mi mano
en un halo de polvo de estrellas.

Pinto tiempos en mi tiempo
unos que no conozco
sitios desconocidos
momentos que aparecen de pronto
...y desaparecen en el vacío.

Formo nuevos universos
lentamente
poco a poco
mundos que están conmigo
otros a los que yo emigro
buscando tal vez
un punto
geográfico
ortográfico
biográfico
cronográfico
…siempre gráfico
en el que sienta
que la vida puede ser
lo que mi pluma quiera.

Tantas rayas
marcas
rasgos
tantos signos
se dibujan
con vida propia
a través de mi mano
sorprendida
escurriéndose luego
entre las líneas
como un sueño en la alborada
una lágrima en la mejilla.

En un instante cualquiera
sin aviso previo
los trazos
las formas
vuelven a convertirse en línea pura
todo regresa a su esencia
recobrando de nuevo
color
carácter
silueta.

Las palabras se desdibujan
en mi memoria
delicadas
frágiles
el papel las guarda con celo
para que no escapen
no se pierdan
ni se escondan
para mostrártelas
en sueños compartidos
y juntos
de paseo por su senda
volar al infinito...


©1993 PSR

miércoles, 3 de junio de 2009

CREDO DE PLENITUD

Creo en la vida, creo en la felicidad, creo en la realización, creo en la confianza, creo en el amor, creo en la música, creo en el arte, creo en las letras, creo en la amistad, creo en los sentimientos, creo en la razón, creo en la creatividad, creo en la fantasía, creo en la pasión, creo en la naturaleza, creo en la familia, creo en los nexos, creo en los caminos, creo en el aprendizaje, creo en las buenas intenciones, creo en la inteligencia, creo en el lenguaje, creo en el entendimiento, creo en los estudiantes, creo en la belleza, creo en los demás, creo en el universo, creo en la luz, creo en la energía, creo en el espíritu, creo en el alma, creo en el ser humano, creo en la materia, creo en las ondas, creo en las semejanzas, creo en las diferencias, creo en la unidad, creo en la individualidad, creo en el asombro, creo en las maravillas, creo en el más allá, creo en la lógica, creo en lo incomprensible, creo en los hechos, creo en las palabras, creo en la verdad, creo en lo que veo, creo en lo que no puedo ver, creo en las raíces, creo en el futuro, creo en el presente, creo en el momento, creo en un punto, creo en el todo, creo en las partes, creo en el agua, creo en el viento, creo en el fuego, creo en la tierra, creo en el cielo, creo en las nubes, creo en la lluvia, creo en el sol, creo en la luna, creo en las estrellas, creo en las moléculas, creo en los átomos, creo en la eternidad, creo en los árboles, creo en las demás plantas, creo en los animales, creo en los microbios, creo en la selva, creo en la montaña, creo en el desierto, creo en los glaciares, creo en los mares, creo en la salud, creo en el impulso, creo en lo que nos mueve, creo en la transformación, creo en el crecimiento, creo en la maduración, creo en la paciencia, creo en la aceptación, creo en la tolerancia, creo en lo grande, creo en lo pequeño, creo en la sanación, creo en la bondad, creo en la misericordia, creo en el perdón, creo en la ayuda, creo en la paz, creo en la tranquilidad, creo en la alegría, creo en la plenitud, creo en el infinito, creo en ti y, finalmente, creo en mí.


© 2008 PSR