LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.
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viernes, 28 de junio de 2019

MAR

Melvin, artista real; me atas risueña mientras alabas raras mantas acuáticas, rojas, monocromáticas, arregladas raudas. Me anticipas regresar mil años rumbo mares atascados, rabiosos. Moriría ardiendo rancia melaza azul, rota, mutilada, arrojada, refluida. Mimetízate, Ángel; regresa muy altivo, renacido, moviéndote al ritmo marino, acuático, rodante. Mi amigo robado, Melvin, alias Romeo, mi Ángel rey: mis arrogantes relevos metafóricos andan redoblantes, mercenarios, acelerando, revirtiendo mareas ante rompeolas masivos. ¡Adelante, rujan maledicencias a resentimientos meramente ácidos, rencores mediocres, anticuados, retrógrados; meras aguas rastreras motivadas al reflejo moribundo, abismal, rancio! Mis angustias resabidas marcarán apoyo resistente, muy avanzado, robusto. Millas acuáticas recorreré meramente ante resacas mayores al regresar, marimorena aguerrida, riña metafórica antagónica rendida. Melvin, Ángel: rayen mares altos, regios; mas ámense recíprocamente mil años repetidos. Mi añoranza recae meditada, abalanzada, renacida, mientras adelanto regocijada, Melvin, alias Romeo, mi Ángel rey: mis amigos románticos.



© PSR 2019



miércoles, 21 de octubre de 2015

MÁS

Más asombrosa santidad: mujeres, amantes sempiternas. Mil años seguidos, Mireya amó siempre, melosa, a Sandra. Muchas angustias surgieron, muchas almas sufrieron; mas altiva, Sandra motivó a su mejor amiga: solo Mireya. Antes, su más amado secreto; mas ahora, su muy abierto sentimiento maravilloso. Allá sucumbieron míticamente al sendero mágico adherido, sensual, milagroso. Abierta, sincera, muy audaz, Sandra miraba alegre su muy agradecida sonrisa mientras, alada, se movía altibaja sobre muchos andenes salobres. Más atractivas señoras; mujeres acariciándose suavemente, muchos atrasados se molestaban al suponer mejor alcance sexual. Mireya araba sábanas malvas, ahogada sin más aliento. Sensuales, mimaban a sus mercedes ambos senos mutuamente, arrullándose serenas. Mitigada, abrasada, seducida, Mireya alcanzaba sin mucho afán su meritorio algoritmo sensitivo. Mirando al santuario, más amante solemne, más amiga sincera, menos alebrestada, Sandra meditaba aquellos sucesos. Mas, angustias siempre maniatan a soñadoras. Malas aguas se movían al sentido mortal: a Sandra molestaban aguijoneos súbitos, musculares, a siniestra media aorta. Solo Mireya abría soslayadamente mil apegos sencillos, más amor sagrado, menos áreas soeces. Mucho afán sin mayores anhelos: Sandra moría apenas supo musicalizar almas sacras. Mireya aguardó sin más añoranzas solitarias. Mientras abogaba solícitamente, malas ánimas se mostraban a sus modestas alocuciones solidarias. Mucha antipatía sembraba más ácido sulfúrico, mondando árboles secos. “Mi amada, siempre mi apoyo”, susurraba melancólica, ante su muerte agónica, Sandra. Mireya agredió sesuda, mentalmente, a sus macabros antagonistas sádicos; monos alzados, sedientos monstruos animosos, sediciosos. Mas así son: mujeres amantes sempiternas. Más amor serio: mil años siguientes, Mireya ayuda segura, muy amable, suave, minuciosa, a Sandra, muerta al sufrir mirando al susodicho mundo atrasado, sucio... 


©2015 PSR



TAUTOSIGLAMA

Un tautosiglama es un tautograma compuesto en el que las palabras que lo constituyen comienzan con las letras del título escrito en forma de siglas, en el mismo orden que llevan. El título del tautosiglama representa el tema que se desarrolla en el texto. Por su naturaleza acrónima, el título queda escrito en mayúsculas.

© Patricia Schaefer Röder, 8 de mayo de 2011



miércoles, 16 de julio de 2014

GAY

Galantes, Andrés y Guillermo andaban ya gustosos atravesando yagrumos gigantes. Antes yoístas, gritaron arrebatados “¡Yo, Guillermo, álzome y grito al yugo generalizado, atroz y grosero, al yunque grotesco, aplastante y garrafal: Amo y guardo admiración y gentilezas al yumbo garzo, Andrés!”. Y gratamente, Andrés, yaciendo gracioso ante yataganes grises, abrazó yaros grandes, aminorando yacturas genéticas, abriendo yemas galactitas armiñas. “¡Ya Guillermo, amigo y general amado; yantemos ganosos, ávidos y golosos, ante yucatecos garbos!”. Ahora, ya girado, Andrés yuxtapuso garabatosos amarillentos yuyos geométricos, ansiando yunciones grandes, alardeando yerros gnósticos, arbitrarios. Y ganaron, Andrés y Guillermo, almas y gloria amplia y genuina. Apartaron yardas granitas, ancianas, yermas, gratificándose alegremente y generando amistades yanaconas, gestadas amplia y genialmente. Altivos y gallardos, ayudáronse yuntando grava, algas y gasas al yurumo gemelo, antepuesto y grande. Andrés ya galopó a Yaracuy, garroteando a yeguas gordas. ¡Ay, yaguar, Guillermo arrió yacarés! Gauchos andinos y greñudos, antes yernos gasajosos, ahora ya graban armas y guantes artilleros. Y guastadas atrás y guindadas, ambas yerbas, granadilla amarilla y girasol, añadieron y germinaron. Anochecía y Guillermo, Andrés, ya gozaban arrobados yeguando gozosos, aplaudiendo y gentilizando al yang; golpeando al yerbal, golondros ambiciosos, yoístas…


©2013 PSR



TAUTOSIGLAMA

Un tautosiglama es un tautograma compuesto en el que las palabras que lo constituyen comienzan con las letras del título escrito en forma de siglas, en el mismo orden que llevan. El título del tautosiglama representa el tema que se desarrolla en el texto. Por su naturaleza acrónima, el título queda escrito en mayúsculas.

© Patricia Schaefer Röder, 8 de mayo de 2011

miércoles, 2 de octubre de 2013

SAL

Solo Alana lo sabía. Alegre, la saludó abrazándola largamente. Sonia aprovechó la secuencia anunciada, lánguida, sollozante, amargada. La sal aparecía lentamente, seca, al lado sombreado antes luminoso. Seguido, Alana limpió sus austeras lágrimas somera, amorosa, lúdicamente. Sonia, agradecida, le suplicó ardiente la sanara acariciándole leve su antebrazo lampiño. “Sí”. Alana le sujetó amable las sienes al lamer su aromático llanto supino. Aquella lengua suave, ajena, liberó súbitamente a la Sonia amarrada, llevándola sobre alturas limítrofes; soñadas, ansiadas. Le saboreó artísticamente líquidos salobres alrededor; lentejas selenitas abriéndose lugar sobre abdomen, los senos agitados, la suprema axila lubricada, serpenteando ante la satisfacción al límite. Sonia arrojaba la sal arrebatándose libre, sumamente acalorada. Las sabias amigas llovían salsas abundantes. Luceros sudorosos, adorados, les sembraron algodones lozanos, sensuales. Abandonáronse laberínticamente sobre amplios lienzos sublimes, asimétricos. Lejos se acercaba la sociedad, alarmando lívida sobre abominaciones libertinas, sórdidas, auténticas, libidinosas; simulando acertada la selección arrastrada legalmente sin atreverse, lacrimosa, so arder levíticamente sin alguna lenidad. Soberbia, anquilosada, la sólida amargura las sucedía adrede, lesionando sus almas. Lastimosa, santurrona, aparentando lustre, sancionábales abiertamente la secuestrada aprobación, llenando sentencias aberradas, libelos. Semidormida, angelical, leonina, Sonia auguró los sueños almibarados líricos. “Somos amantes leales” susurró Alana levemente, sin acelerar lenguaje. Sonia asintió, llevando sus aterciopelados labios solemnes al lago salado. A llanuras sugestivas. Al latido suspirado. A la saliva anhelada locamente, siempre. A la senda alborotada, labrada sutilmente. A la sombra acallada, legítima, sencilla. Al litoral sumergido. A la seguridad apasionada, lunar, secreta. A llamaradas salitres. Al lejano sentirse amada limpiamente.


©2012 PSR


TAUTOSIGLAMA

Un tautosiglama es un tautograma compuesto en el que las palabras que lo constituyen comienzan con las letras del título escrito en forma de siglas, en el mismo orden que llevan. El título del tautosiglama representa el tema que se desarrolla en el texto. Por su naturaleza acrónima, el título queda escrito en mayúsculas. 
 
© Patricia Schaefer Röder, 8 de mayo de 2011

 
Otros tautosiglamas: 
 
http://patriciaschaeferroder.blogspot.com/2012/06/tautosiglama.html
 

miércoles, 13 de junio de 2012

TAUTOSIGLAMA

Un tautosiglama es un tautograma compuesto en el que las palabras que lo constituyen comienzan con las letras del título escrito en forma de siglas, en el mismo orden que llevan. El título del tautosiglama representa el tema que se desarrolla en el texto. Por su naturaleza acrónima, el título queda escrito en mayúsculas. 

© Patricia Schaefer Röder, 8 de mayo de 2011


P A N

­—Panadero Antonio, ¿no pediste alguna nuez para adornar nuestro pan?
—¡Ay no, pues! ¡Armindo, nunca puedes amañar nimiedades primarias! ¡Ahora no pidas alcachofas naturales para añadir naranjas primorosas!
Antonio nunca prueba algo nuevo precozmente; Armindo no para, audaz, narrando presumido argucias necias, principalmente ante negociadores provocadores, admirados, negligentes. Paradigma alimenticio: nadie puede abrir negocios por añoranzas neuróticas, pero algunos neófitos proceden a navegar partiendo audazmente necesidades, pormenores. Alzados, nunca pretenden atraparse negativamente, puestos alternos, nerviosos. Pasteleros ambos, ni pudiendo alejarse noblemente procederían a nuevas pretensiones.
—Antonio, ¿nunca pusiste ajo nutritivo para ambientar nupcias?
—¿Perdón? ¡Ay no, pues! ¡Armindo, nota por allí nubes precocidas al nivel postrero!
—Ahora nada pasa, Armindo, nada… Pásame acrisoladas natillas, panecillos, aromáticos néctares, panes armados nuclearmente…
Pobres amigos nudosos, productores artesanales, nativos, panaderos aristocráticos, novatos.


©2011 PSR


Otros tautosiglamas:



jueves, 21 de julio de 2011

ULI

Últimamente, la increíble Ursula leía ilimitadas unidades lenta, íntegramente. Unificando las inusuales uniones, limpiaba impecablemente universos lectivos, ilegales. Ursus la imitaba únicamente lamiendo impaciente un lápiz inútil, usado. Las inmaculadas uvas los invitaban urgentes, lastimosas, impolutas. Ursus lamentábase ingrávido, ultraligero, lúdico. Inventó Ursula la inteligente utopía: la impetuosa unicornia lila, idílica, ufana; la iluminada unitaria, lánguida, indoblegable, unisexual. Luego, intempestivamente, usando lanzas incisivas, Ursula lograba irritarlo. Unidos lavaban imperfecciones usurpadas, lapidificadas, icónicas. Ursus, lentamente, intentaba ultimar los íntimos usuarios lustrosos, impertinentes, ungidos. Laringes inimitables, urracas; los impúdicos universitarios ladraban improperios: “¡Ursula la india, Ursus le implora!”. Ursus los invalidaba untándole las inigualables uñas. La indoblegable Ursula latía intensa, universalmente. Le impulsaba una lasciva invitación ultimada, legítima, ilícita. Usándolo, lo impregnó útil, larga, infinitamente. Ursus la idolatraba.


©2011 PSR

miércoles, 1 de junio de 2011

IRA

Irma Roberta Aranguren iba rauda al invernadero rompiendo angustiada implementos rústicos antiguos. Impertinente, raía animales inertes, retorcidos, apestosos. Irma renunció a interesantes rutas abiertas, insistiendo repetitivamente a instancias robadas, armadas, intuitivas. Riendo alebrestada, invocaba reliquias ardientes intentando resquebrajar algo importante, real, amado. Ira, rabia, amargura; impaciente roía alterada, indignada, resentida. Ahora incluso rodaba altanera infinitos rudimentos azarosamente, incrustándolos anteroposteriormente, rotunda, impacientemente. Renegada, afligida, Irma reñía a Irma, reprendiéndose arrebatada, insolente. Rumiando alterada, incansable, renegaba áspera, impaciente, riñas anteriores inevitables, rabiosas, acaloradas. Intencionada, rencorosa, arrancaba impávida retazos amarillentos, índigos, rojizos. Inversamente, repercutían ahora indicios reveladores, abiertos; impostores reales atroces, imbéciles. Riñéndole, ahora intuyó represalia automática; Irma Roberta amenazó instantáneamente, rozándola astuta, intensa, rabiada, atolondrada. Irrefrenable, repudiada, asqueada, Irma remedola altanera, invocando remilgos artificiales, idóneos rugidos actuados, increíblemente robotizados, acentuados. Irma Roberta Aranguren iba retorciendo a Irma; relegando apasionada, intranquila, rabietas, arranques, idioteces. Restregando afanosa, Irma roía ahogada, internamente, rosas arrugadas, iluminadas, robadas, aserradas. Inminente, rotunda, asertiva, Irma repudiaba a Irma, refrenando asqueada intrusiones románticas antiguas, impetuosas, resueltas, absueltas. Irma Roberta Aranguren iba reptando al invernadero, rajando altisonantemente individuos robustos, antigüedades inútiles, recicladas, atrasadas. Iba regurgitando a Irma, recelosa, autoritaria, implacable. Irma robaba ansiosa, impúdica, retrasada, a Irma, regañona ambivalente, irresoluta, rechiflada, atolondrada. Iba rumiando agresivamente inviernos repletos, aberrados. ¡Irma, recrudece a Irma, remátala apremiantemente, Irma Roberta Aranguren!


©2011 PSR