LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

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miércoles, 11 de julio de 2012

G R I T O D E M U J E R



Grande eres, mujer
alma de artemisa
trazo de venus.

Rasgaron tu ser
tirando las entrañas
por todas partes.

Inmensa y noble
sublimas sobre aquel
que te esclaviza.

Toda corazón
das tu aliento a otros
aunque te falte.

Odio y perversión
ensombrecen tu esencia
entre cenizas.  

Dama preciosa
mereces sol y luna
prados de flores.

Eres estrella
iluminas el cielo
desde adentro.

Mírate rota
comprende y perdónalo
pero no olvides.

Una mentira
nunca es la salida
trampa brillante.

Jamás impongas
cárcel a tu espíritu
respira libre.

Entre despojos
busca piezas útiles
para revivir.

Ríe de nuevo
pronunciándote al fin
grito de mujer. 


©2012 PSR 

 

miércoles, 21 de abril de 2010

Abril 1945




Todos los días se levantaba cojeando. Cojeando se alistaba. Cojeando iba calle abajo hasta llegar a su infeliz puesto. No le quedaba más remedio; le tocaba esa función aunque en el fondo la odiara con todas sus fuerzas. Había escapado de la muerte perdiendo medio pie en batalla, y después de recuperarse mediocremente en el hospital militar, lo relegaron a ese trabajo ingrato. Detestaba tener que vigilar a esos hombres iguales a él, que pensaban como él, cuya única culpa fue haberse manifestado en contra del régimen. Les tenía aprecio porque sabía que hacían algo bueno. Compartía con ellos su comida, cigarros y aguardiente. Los mantenía encerrados porque ese era su papel; pero les hablaba y sobre todo, escuchaba lo que le contaban. Se hizo amigo de los detenidos; ellos sabían que podían confiar en él. Tuvo problemas con sus superiores por su trato con ellos. No traicionó a ninguna de las dos partes; escuchaba y callaba. Cuidó a los reclusos durante largo tiempo, hasta el día en que todo cambió. Entonces, los prisioneros salieron y lincharon a quienes los tuvieron encerrados. Uno a uno los mataron sin piedad. Cuando llegó su turno, alguien lo reconoció y lo dejaron ir. Volvió a escabullirse de la muerte ese día. Apurado, cambió sus ropas y cojeando calle arriba, regresó a casa. Más tarde supo que los presos habían acabado con todos. Con todos, menos con el carcelero. 
  
 
© 2007 PSR 
 
 
"Abril 1945" aparece en Yara y otras historias, por Patricia Schaefer Röder 
© 2010 PSR 
Ediciones Scriba NYC 2010 
ISBN 97817326767718 

A la venta en Amazon.com