LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.
Mostrando entradas con la etiqueta ventana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ventana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de abril de 2014

CAPÍTULO 19


despierto de mi realidad anestesiada
buscándome.
lo intento con fuerza
palpo mi rostro
…no me encuentro.
voy al espejo
en medio de mil luces opacas
veo una mujer
su expresión es familiar
pero no soy yo
es mi verdad alterna
aquella que diseñaron las tradiciones
las reglas
las convenciones
las expectativas de otros
la que se rige por las normas
moviéndose sobre rieles férreos
rumbo a un futuro preconcebido.
siento pesado el aire a mi alrededor
me aplasta sin piedad
estrecha, comprime
no puedo moverme
ni respirar.
en un arrebato mudo
por buscar oxígeno
agito mis brazos en mil direcciones
sin querer golpeo el espejo
y estalla en un universo de prismas
cual galaxia naciente
regados por mobiliario, suelo
esos añicos hieren el alma
más que la piel.
en sueños
mi sombra se ve en el espejo
el verdadero
sé que existe porque antes lo tenía.
despierto de nuevo buscando
mi reflejo real
en muebles pulidos
en el agua quieta
la luz es difusa, no muestra ni siluetas
¿será que con tanta sal los ojos no pueden enfocar?
tal vez sea cuestión de tiempo
o sólo olvidé dónde mirar…
otra vez despierto
mi yo genuino sonríe
cuando divisa aquella mujer
la que, buscando, halló su espejo
y ahora lo mira sin cesar
reconociéndose en infinitas formas, colores
una brisa fresca la despeina con suavidad
brillan los ojos al fin en paz
viendo el futuro por la ventana.


©2014 PSR


miércoles, 12 de marzo de 2014

EN LA OFICINA...


“…La rutina diaria en la oficina me aburre. Dentro de todo, prefiero los viajes para cerrar contratos. Al menos conozco lugares nuevos y salgo un poco de la claustrofobia que me produce este laberinto de hormigón y acero. Aquí, entre intrigas y resentimientos camuflados hábilmente con la fingida amabilidad que impone la etiqueta empresarial, lo único que florece son las plantas de plástico que adornan la recepción y el cubículo de la contabilista. Pero cuando estoy fuera, ocupándome de un contrato, me siento más real, más tangible que en el día a día del piso 13 de aquel rascacielos, rodeada de marionetas chupatintas sin libre albedrío, como la que me lanza el espejo en el baño de damas. Irónicamente, los dos lugares más acogedores en la empresa son mi oficina, con su gran ventana, y el baño de damas. Siempre he necesitado poder ver hacia afuera; los espacios cerrados me ahogan. Pero lo que pasa con el baño no lo termino de entender. Tal vez sea por aquella fuentecita eléctrica adornada con piedras que mantiene el agua corriendo eternamente. Lo cierto es que cuando entro en ese sitio, me invade un cierto sosiego que por momentos me hace olvidar incluso la mezcla pestilente de cloro y amoníaco que se asoma insistente a través del “bouquet” industrial y barato. Definitivamente, tengo que comprar una fuentecita de ésas para mi oficina. El sonido del agua que corre por las piedras me tranquiliza y me relaja; hace que pueda sobrellevar las presiones del trabajo y me mejora el humor. Recuerdo que cuando niña, el agua me producía una sensación indescriptible. Era como si invadiera mis sentidos por dentro y por fuera. Igual me pasaba con la lluvia y el viento; eran parte de mi esencia natural. Nadie entendía cuando lo trataba de explicar en la escuela; mis amigas me miraban como si estuviera loca. Pero de eso hace mucho. Tantos años han pasado desde la última vez que fui a nadar, que temo que el agua me rechace…”.


Fragmento de "Yara" ©2006 PSR 
"Yara" aparece en la antología Yara y otras historias, de Patricia Schaefer Röder.
Ediciones Scriba NYC
ISBN 978-0-9845727-0-0