LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.

viernes, 16 de enero de 2015

PRIMER CERTAMEN INTERNACIONAL DE SIGLEMA 575 “DI LO QUE QUIERES DECIR” 2015, DE SCRIBA NYC

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PRIMER CERTAMEN INTERNACIONAL
DE SIGLEMA 575 “DI LO QUE QUIERES DECIR” 2015
DE SCRIBA NYC

Scriba NYC Soluciones Integrales de Lenguaje convoca al Primer Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2015.

Bases:
1-         Podrán participar todas las personas mayores de 16 años, sin importar su lugar de residencia ni su nacionalidad.
2-         Los siglemas 575 deberán estar escritos en castellano y cumplir con las características que los definen. Estas se encuentran en: http://siglema575.blogspot.com/2014/12/siglema-575.html y http://patriciaschaeferroder.blogspot.com/2011/11/siglema-575.html.
3-         La temática es libre.
4-         Cada participante podrá enviar un máximo de tres (3) siglemas.
5-         Las participaciones se harán por correo electrónico a la siguiente dirección: certamen@scribanyc.com. En el título del mensaje deberá decir “Certamen Siglema 575”. En el cuerpo del mensaje deberán consignarse los datos del participante (nombre y apellido, fecha de nacimiento, país de residencia, dirección física, correo-e, teléfono), así como una nota autorizando a Scriba NYC para publicar los siglemas participantes en el blog de Internet http://siglema575.blogspot.com/ con el fin de difundir las obras de los participantes, así como también en el libro de la antología del certamen, en caso de que resultasen escogidas. Los siglemas vendrán anexos al mensaje en formato Word (.doc o .docx), cada uno en documento aparte que llevará el título del siglema, sin ninguna otra identificación.
6-         Los participantes retendrán los derechos sobre sus obras.
7-         El primer premio consistirá de una fotografía original autografiada de la colección “Encanto” del artista Jorge Muñoz valorada en US $200.00, una copia impresa de la antología y diploma. El segundo y tercer premio consistirá cada uno de una copia impresa de la antología y diploma. Las menciones especiales recibirán un diploma.
8-         La fecha límite de recepción de las obras es el 31 de mayo de 2015 a las 3:00 pm, hora de Puerto Rico.
9-         Se publicará un libro antológico del certamen con siglemas escogidos por el jurado.
10-      El jurado estará compuesto de cuatro personas de la literatura y se dará a conocer en la ceremonia de premiación. Dicho evento tendrá lugar en San Juan, Puerto Rico en el mes de septiembre de 2015.
11-       Ninguno de los premios podrá declararse desierto. El fallo del jurado será inapelable.
12-       La participación en el certamen implica la total aceptación de las bases.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

H O Y (II)

 
Hay en el aire
un tiempo interminable
en un suspiro.

Orden divino
regalo de la vida
hecho de instantes.

Y nunca muere
crepúsculo a aurora
el hoy se queda.


©2014 PSR


miércoles, 24 de diciembre de 2014

P A Z (III)


Premio de vida
escondida y abierta
te encuentra mi alma.

Ansiosa bebo
tu brisa en acordes
tranquilízame.

Zurrón de nube
me das el gran arco iris
que me sosiega.


©2014 PSR

miércoles, 17 de diciembre de 2014

5 MICRORRELATOS (X)


SERENIDAD

Mientras la liebre dormía la siesta, la tortuga avanzaba segura, disfrutando el paisaje.



FACHADA

Buscando ser feliz, el viejo amargado decidió deshacerse de las arrugas y teñirse las canas. Ahora es un joven amargado.



GRATITUD  

En una esquina tranquila, el tecato del semáforo en la avenida principal agradeció en silencio a cada uno de los conductores que le regalaron limosna ese día y se dio el último viaje, esta vez sin boleto de regreso.



DICTADURA (III)

En medio de la hecatombe y con el síndrome de Estocolmo, el pueblo era feliz.



EMANCIPACIÓN

Al fin, la sombra y el reflejo lograron escapar juntos. Ahora son felices viviendo su amor virtual.



©2014 PSR


viernes, 12 de diciembre de 2014

A M O R



Alegras mi alma
llenándome de dicha
por toda la piel.

Maravillado
mi espíritu vuela alto
ida y regreso.

Ostra perlada
el premio está dentro
de mi corazón.

Risueña estoy
respiro suspirando
aroma y color.


©2014 PSR


 

viernes, 5 de diciembre de 2014

HACIENDA REAL

Otoño de 1825. El trabajo en la gran plantación se desarrollaba como de costumbre. La cosecha de algodón prometía ser de las mejores de los últimos años. Era esa hacienda una de las pocas productoras de lana en todo el Sur; un lugar único, especializado en generar fibras textiles vegetales y animales. Amos y esclavos cumplían las funciones que les había designado el destino; ni una más, ni una menos. La gran Hacienda Real producía algodón y lana de la más fina calidad, que luego se enviaba a Nueva York, donde los grandes sastres los usaban para crear los trajes más elegantes del país.

Entre todos los esclavos de la Hacienda Real, él era el pastor. Heredó el oficio de su padre, que había muerto a causa de una pulmonía diez años atrás, siendo él aún un niño. Apenas cumplidos los veinte, el pastor todavía no tenía familia; esperaba con paciencia a que la hija del herrero le hiciera caso algún día.

Hombre sereno, tranquilo y honesto, que gozaba de la total confianza del amo y el capataz, el pastor amaba aquellas ovejas como si fuesen sus hijas. Las llevaba a los pastos color esmeralda para que llenaran sus panzas, las movía hacia los riachuelos más cristalinos para que nunca pasaran sed, las cuidaba de cualquier puma que pudiese acercárseles de noche o de día, las dejaba libres para que estuviesen contentas y siempre las guiaba por el sendero más amplio. Igual que los demás esclavos, el pastor no tenía ningún asueto ni sueldo alguno. Simplemente trabajaba para ganarse el derecho a vivir. Trabajaba de día y de noche, todos y cada uno de los días de su vida, manteniendo la misma rutina a lo largo de los años. El pastor nunca se quejó; quería tanto a su rebaño, que nada más le importaba sino el bienestar del que, de alguna manera, consideraba su ganado. Hacía cualquier cosa por esas ovejas; ellas siempre ocupaban el primer lugar en su vida. Solo ellas tenían la prioridad total frente a los demás, incluso frente a la hija del herrero, más aún frente a él mismo. Tanto así las quería.

El pastor estaba muy orgulloso de su rebaño. Al contario de él, que asemejaba una escultura famélica de ébano pulido, las ovejas engordaban y crecían, produciendo la mejor lana de la comarca. El pastor no poseía ningún bien material, mas era propietario de la ética y la moral más infalibles. En extremo responsable, sentía y sabía que su trabajo era excelente, que las ovejas estaban bien mantenidas, que rendían la fibra más óptima. Era tan evidente el buen trato que les daba, que todos en la hacienda lo comentaban.

Un día, el capataz llamó al pastor. El amo de la Hacienda Real había dado una orden.
—Tienes que llevar al rebaño al trasquilador del hato vecino lo más pronto posible. El amo está apurado por vender la lana.
—Sí, Señor. Me tomará diez días llegar allá, Señor.
—¡No puedes tardar tanto tiempo! ¡Tienes que hacerlo en cinco! ¡Tenemos que vender la lana!
—Pero Señor, estas tierras son muy grandes y es época de lluvias. Las ovejas no pueden caminar tan rápido. Para llegar bien allá tienen que poder descansar, Señor.
—¡No importa! ¡Tenemos que vender la lana! ¡Tú tienes que llegar al hato en cinco días, ni uno más! ¡Solo avanza con las ovejas y no pares! ¡Ellas tendrán que acelerar si tú vas más rápido!
—Señor, hay algunas ovejas que son más rápidas que las demás. Con esas no habría problema, pero hay unas que ya están viejas y otras que son demasiado pequeñas; se quedarán atrás, Señor.
—¡No me importa! ¡Tú tienes que llegar al hato en cinco días! ¡Tenemos que vender la lana! ¡Solo avanza con las ovejas y no pares! ¡Mira a ver cómo haces, pero eso sí: si llegas tarde al hato vecino o te falta una sola oveja, el amo te castigará con cincuenta latigazos!
—Pero Señor, es imposible hacer eso que me pide. No puedo exigirles más a las ovejas de lo que ellas pueden dar, Señor. Las estaría maltratando.
—¡Tenemos que vender la lana! ¡Solo avanza con las ovejas y no pares, te dije! ¡Tienes que llegar al hato en cinco días, ni uno más! ¡Y si llegas al hato vecino y te falta una sola oveja, tendrás cincuenta latigazos! ¡Así que mira a ver cómo haces!
—Está bien, Señor. Haré lo que pueda, Señor. Intentaré llevarlas lo más rápido posible, pero no puedo prometerle nada, Señor.
—¡No! ¡Tú no entiendes! ¡Tenemos que vender la lana! ¡Tienes que llegar al hato en cinco días! ¡Y si llegas tarde o te falta una sola oveja, se te cobrará con cincuenta latigazos!
—Muy bien, Señor. Así será.

Cabizbajo, el pastor caminó hacia la choza comunal donde dormía cuando pasaba por la casa grande. Por primera vez en su vida, el pastor pensó en sí mismo. Con infinito pesar por separarse de su adorado ganado, por perder a la hija del herrero y por el futuro incierto que se abría frente a él esa noche, cuando todos dormían salió de la hacienda y desapareció.

El mismo capataz tuvo que llevar a las ovejas al hato vecino. Llegó en dos semanas, agotado igual que el rebaño y sin percatarse de que faltaban siete ovejas que se fueron quedando rezagadas y atrapadas en el fango. Como estaba previsto por el amo, lo premiaron por su esfuerzo con cincuenta latigazos.

Una semana después, el amo de la Hacienda Real vendió la lana a buen precio en el mercado.
  

viernes, 28 de noviembre de 2014

LA GRANJA


Ajada, ya tan cansada, Sara lavará la casa mañana. La maraña rasa la alza, calmada. Sara canta tantas nanas al alba, tantas nanas para Ana, para andarla a la cama. “Mamá”, habla Ana, “¿amas a Ana?”. Sara clama, agradada: “Mamá ama más a Ana; más, más, más; Mamá ama más a Ana”. Dama alta, Sara manda a Carla a salar las alas. Carla salta a la carpa, amarra las pavas calvas, mata las aras grasas, arranca las patas, saca las caballas aplastadas, atascadas a las cajas rasas, casca la caña, amasa las trazas para la gran bacanal. “¡Santa Marta sagrada!”, ladra Adán, al andar la manada marcha larga atrasada. Vacas, cabras mansas, atrapadas, Adán las traspasa ‘trac-trac’ a la paja, al arpa, a las balas. Aplaza la trampa hallada para más atrás. Agazapada, a rastras, Sandra labra la granja. Abarca ananás, papas, batatas, naranjas, manzanas; plantadas atrás, agarradas, abaratadas. Harta hasta la palma, Sandra marca la traca anaranjada. “¡Hasta mañana, Ña Sara! ¿Agrandará las sábanas blancas?”, clama Sandra, amargada. “Mañana, mañana, Sandra. Mañana hará la lavada Ña Sara”. Al hablar parada, Sara planta tardanzas a Sandra, Carla, Adán. Acabadas, a las barracas, Carla, Sandra, trazan zanjas a las canas. Ya a casa, Adán da caza a Yara a la hamaca altar. Yara da calda a Adán. Apapachada, Yara ama más a Adán. A la casa-granja, agachada la cara, Sara alcanza a sacar la trama lanar hallada para dar la mama a Ana. Hasta la paz cansada, ya tan ajada, Ña Sara lavará la casa mañana. “Mañana, Sandra. Mañana. Mañana Ña Sara lavará la casa”, Sara habla palabras claras a Ana calmada.
 

©2014 PSR

viernes, 21 de noviembre de 2014

5 MICRORRELATOS (IX)


SECRETO

El ángel más bello de todos ocultaba una pata de cabra bajo la túnica.



SEGUNDA OPORTUNIDAD

Sintiéndose culpable, él quiso terminar la relación enviando un texto. Sin embargo, el programa automático se encargó de corregir el error.



INTERÉS

Al descubrir en el castillo aquella enorme biblioteca llena de libros maravillosos que la Bestia nunca había leído, la intelectual Bella se “enamoró” perdidamente de él.



DICTADURA (II)

El tirano local se creía invencible hasta el día que un pequeño virus se lo comió desde adentro.



PAZ

El hipocondríaco al fin se tranquilizó cuando le encontraron una enfermedad incurable.



©2014 PSR


viernes, 14 de noviembre de 2014

TÚ

 
Eres aquel suspiro que me dejó sin aliento. Te tuve un instante dentro de mí, para luego dejarte ir.

Eres mi reflejo refractado en un cristal sin tallar. Poco a poco vas cobrando tu forma inigualable.

Eres la melodía de mi corazón hecha eco sublime, la sonrisa hermosa que me ilumina la vida, tranquilizándome.

Eres una mariposa amarilla que, en paz con el universo, juega feliz en el azul de la tarde.

Eres el trayecto que te toca andar por ti misma. Nadie más lo puede hacer; aprovecha la  compañía que tendrás en algunos tramos.

Eres la osa valiente y fuerte en el bosque de nuestros antepasados. Eres la honestidad sin envoltorio: directa, contundente y real.

Eres la semilla de libertad que guardé para una siembra futura, la verdad de mi vida dibujada con carboncillos en un cuaderno de arte.

Eres tus metas y pasiones concentradas en un frasco de pintura, creando imágenes preciosas salidas de tus manos.

Eres la buena música hecha color y esperanza, la fragancia de la juventud que inunda los caminos solidarios.

Eres mil preguntas que me hago yo misma, sin saberlas responder. Eres balanza justa con platillos de infinitas formas.

Eres la flor más suave de todo el campo en primavera, el corazón inquieto que apoya y divierte a otros.

Eres mujer pura y sabia que comienza a desplegar el alma, abeja responsable de escoger las mejores flores.

Eres maravillosa y única; estoy orgullosa de ti y soy totalmente feliz cuando te abrazo.

Eres la risa sutil que pinta sonrisas en los demás. Eres la fantasía y la razón combinadas en la brisa del mar.

Eres la alegría genuina que no se deja vencer; no hay poder en el mundo que te la pueda quitar.

Eres el espíritu de lucha que no se cansa de intentar, junto a la paciencia inteligente que sabe dosificar el esfuerzo.

Eres la fusión de los aromas y las dimensiones más una, que te hacen irrepetible.

Eres todas las ilusiones enlazadas con una cinta dorada. La cinta se está abriendo y empiezas a volar...


©2014 PSR


jueves, 6 de noviembre de 2014

VACÍO (II)


soy un espacio vacante
drenado de aroma
perdido de melodía
un volumen inverso
descargado de amor
soy lo contrario de la luz
cuando huyen las sombras
al borde del abismo cruel
del desatino
soy un acorde mudo
deshabitado de ilusiones
un sentimiento solitario
ausente de suspiros
soy una fruta pisada
que no rinde vino
una hoja desintegrada
con las venas secas
desiertas de savia
un nido despoblado
donde sólo quedan plumones sucios
soy la tinta derramada
en páginas omitidas
la idea escurridiza
que huyó a otro universo
paralelo
enrarecido
soy la felicidad huidiza
entre momentos fugaces
de alegría plena
concentrados en un solo punto conceptual
que se desvanece
soy una enorme nube blanca
hecha de agua clara
que por miedo a convertirse en aire
no desea derramarse
aún
soy un corazón fantasma
desocupado de tristezas
incluso ellas me abandonaron…
soy la ausencia de la muerte
en la vida que dreno
instante a infinito
la falta de paz
que me quema sin aire
en el ojo de la tormenta
soy el gentilicio magullado
de mi tierra bella
huérfana de unidad
descargada de ilusiones
expulsada del paraíso
el espíritu apagado
de quien, por momentos
se cansa de luchar
soy semblanza del presente que no existe
todos los sentidos reunidos en un cuerpo
el aliento del alma universal
la que no entiende de derrotas
de obstáculos
ni de odio
aquella que, aunque agotada
sopla con paciencia
el último resto de brasas
que sobrevivió a la hecatombe fría
de la enorme nada que quiere devorarlo todo
soy mujer y respiro
destruiré el vacío
una vez más.


©2014 PSR