LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LA FIESTA


Marisela se vestía para la fiesta. Estaba emocionada, hacía tiempo que soñaba con ir a una fiesta grande como esa. Tenía mucha ilusión porque sabía que vería de nuevo a toda su familia, a todos sus amigos. Marisela se vestía con sus mejores galas, con colores brillantes y encendidos. Marisela se vestía para la fiesta. El espejo volvió a ser su amigo, ayudándola a maquillarse y peinarse con esmero para reflejar así toda la alegría, toda la felicidad que llevaba dentro. Mientras musitaba su canción preferida, se perfumaba y sonreía, dejando salir aquella luz que había vuelto a encender en su alma. Marisela se vestía para la fiesta mientras soñaba con su nueva vida, con su futuro un tanto incierto, pero suyo. Al fin comenzó la fiesta. Marisela brilló como nunca antes; rio, jugó, habló y bailó hasta el amanecer. Aquella mañana, el sol salió tarde.


©2014 PSR


miércoles, 21 de mayo de 2014

EL PAYASO


El payaso lloraba amargamente. No lloraba por el golpe que le acababa de propinar su compañero, sino por la noticia que recibió antes de la función. El payaso lloraba porque el dueño del circo lo había despedido, efectivo a partir del día siguiente. Ya no tendría trabajo, ya no haría reír a los niños. Había sido payaso toda su vida, desde los 14 años. No sabía hacer otra cosa sino el tonto y el ridículo para que los demás gozaran burlándose de él. Era su vida hacer reír a los otros y de pronto se vio sin nada. Mientras seguían en la última función, el payaso se dejaba empujar, golpear, mojar y bromear por sus compañeros mientras pensaba en algún trabajo que pudiera hacer a partir del siguiente día. En medio de las risas del público caviló y caviló hasta que dio con el empleo perfecto, donde usaría toda la experiencia acumulada a lo largo de su carrera. Entonces, por la mañana fue al Congreso, presentó sus credenciales y automáticamente lo emplearon como vocero del gobierno.


©2013 PSR


miércoles, 14 de mayo de 2014

EL EVENTO, Patricia Schaefer Röder



        Lo había planeado todo con el mayor de los cuidados. Tuvo la idea un miércoles por la noche, cuando todos dormían cansados la rutina de la media semana. Antes había visto el anuncio en Internet, pero en aquel entonces no se atrevía a soñar algo tan audaz. Sin embargo, esa noche del miércoles, la envolvió un halo dulce y luminoso que ella identificó como el alma de la libertad, olvidada hacía demasiado tiempo. Esa caricia tibia, infinitamente placentera, le hizo abrir los ojos como nunca antes. En medio de la oscuridad de su estrecha vida, de pronto lo veía todo; podía discernir entre las cosas verdaderas y las apariencias, y el espíritu preso se percató de que aquel cerrojo tenía llave…y la llave la esperaba encima de la repisa, junto a todas las demás. Embelesada, disfrutó aquella sensación emancipadora en lo que quedaba de noche, y a la mañana siguiente se sintió más viva que nunca. Con una sonrisa amplia y brillante, se vistió y se arregló, soñando con el evento. Sabía que sería grandioso, que si asistía, sería una experiencia inolvidable. El ánimo la tenía flotando muy por encima de los cúmulos y nimbos, más allá aun de los cirros. Sintiendo sobre su piel ese sueño divino, la mente se le despejó y comenzó a analizar la situación. Serían sólo tres noches. Tres noches y cuatro días en los que le pediría a la niñera que durmiera en casa para acompañar a los chicos. Les dejaría varias comidas preparadas para facilitarles su ausencia. Un taxi la llevaría y la recogería del aeropuerto. Ella se quedaría con una amiga; aún le quedaban varias buenas amistades de la época en que vivió en aquella ciudad, más de diez años atrás. Entre varias líneas aéreas buscó la mejor tarifa en pasajes a Nueva York, hasta que encontró los que se ajustaban a su horario y su bolsillo. Así se fue acercando poco a poco a la meta. Resolvió todas las diligencias que tenía en lista desde hacía tiempo, escogió la ropa perfecta para el viaje, alistó todo en casa y dejó a los niños preparados. Llegado el momento de abordar el avión, suspiró pensando en sus hijos, pero al mismo tiempo tranquila de saber que ellos estaban bien y que se alegraban de que su madre al fin se decidiera a hacer algo solamente para ella. Aprovechó el vuelo para descansar su emoción de niña con juguete nuevo y al llegar a la Gran Manzana estaba llena de energía como cuando era adolescente. Aprovechó el tiempo al máximo; sólo hacía lo que quisiera. Estuvo consigo misma, disfrutando de su propia compañía. Recordó viejos tiempos y se aventuró a pensar en el futuro. Las ideas burbujeaban en su cabeza como la última sopa que había preparado tan sólo unos días atrás en casa. En medio del peor frío invernal, caminó por las amplias aceras de aquella ciudad que, a pesar del tiempo y la distancia, seguía siendo suya. Una por una fue encontrándose con sus amigas, reviviendo anécdotas, poniéndose al día con sus vidas, escuchando atenta y contando episodios de la suya. Probó algunos restaurantes nuevos y repitió en otros conocidos mientras se acercaba el instante que tanto había esperado. Una ansiedad primordial la embargaba; no recordaba haberse sentido así en demasiados años. Se dirigió al lugar con bastante antelación, hizo la fila junto a muchos más que tenían la misma meta esa noche. Después de pasar un rato observando en detalle todo cuanto la rodeaba, los porteros indicaron que la espera había llegado a su fin y la dejaron entrar al recinto en medio de la vaguada humana en la que casi se ahogaba. Llegó hasta su asiento, se quitó el abrigo, acomodó sus cosas de la mejor manera y se entregó a la butaca que la recibía amable. Miró todo; no quería perderse de nada. Deseaba que cada segundo, aquellas formas y colores quedaran impresos en sus retinas. Sentada allí, se dio cuenta de que los años no la habían cambiado, que su naturaleza era más fuerte que las circunstancias y que su esencia seguía intacta. Esos momentos la hicieron descubrirse de nuevo como la mujer apasionada que siempre le había caído tan bien; aquella a la que le brillaban los ojos tan solo por la emoción de vivir cada día. En medio de tantas sensaciones juntas, el corazón se estremeció con suavidad mientras el alma sonreía, satisfecha. De pronto, todo oscureció. Unos acordes triunfales inundaron la sala cubriendo todas las superficies, entrando por ranuras, pliegues y poros, haciendo temblar todos los músculos de su cuerpo. Entonces, el evento comenzó.
 
 
©2014 PSR
 
 
"El evento" aparece en A la sombra del mango, relatos de Patricia Schaefer Röder
 
A la sombra del mango, Patricia Schaefer Röder  
Ediciones Scriba NYC – Colección Tinglar 
ISBN: 9781732676756 
 
 
Mención de Honor en los ILBA 2020 
 
 

miércoles, 7 de mayo de 2014

DÍA DE LAS MADRES 2014


Eres madre venezolana
fuerte, luchadora y valiente
cual amazona
mujer con todas las letras
que con amor inculca respeto
necesidad de justicia
gentil dama
la que enseña el valor del estudio y del trabajo
el poder contundente de la verdad
la paz de la conciencia tranquila
a los pichones de su único nido.

Eres madre venezolana
la que cada mañana bendice a sus hijos
cuando enfilan hacia la calle
como hormigas laboriosas
sin saber si el hampa descarada
los dejará regresar por la tarde.

Eres madre venezolana
la del muchacho decente
que con los ojos limpios
salió a protestar sin violencia
y por bueno lo torturaron
humillado a carcajadas
por defender su dignidad.

Eres madre venezolana
que adorabas a tu hija amada
aliento de tu juventud
espejo de tus ideales
parida con mil ilusiones
querías darle el universo
y unos matones de profesión
pagados por asesinos mayores
se la llevaron con saña
porque sí y nada más
al otro mundo.
Masacran a tu niña
sin piedad y frente a todos
mutilan tu misma carne
alumbrada hace tan poco
la sangre escarlata
que compartiste con ella
tus ojos a través de su mirada
por donde buscabas desesperada
su futuro ausente.

Eres madre venezolana
huérfana de hijo
aquella que se quedó inquieta
cuando te besó al despedirse
para salir a luchar por Venezuela
a la que cualquier pesadilla le pareció un cuento de hadas
cuando te llamaron llorando
cuando te lo devolvieron incompleto
cuando sus cuencas estaban opacas
aún eres su madre
y sigues esperando su regreso
por una eternidad.

Eres Venezuela
madre de todos
de tantos jóvenes héroes
de sus madres huérfanas
lucharemos por tu libertad
Venezuela
eres nuestro último aliento
no podemos perderte.


©2014 PSR


miércoles, 30 de abril de 2014

CAPÍTULO 19


despierto de mi realidad anestesiada
buscándome.
lo intento con fuerza
palpo mi rostro
…no me encuentro.
voy al espejo
en medio de mil luces opacas
veo una mujer
su expresión es familiar
pero no soy yo
es mi verdad alterna
aquella que diseñaron las tradiciones
las reglas
las convenciones
las expectativas de otros
la que se rige por las normas
moviéndose sobre rieles férreos
rumbo a un futuro preconcebido.
siento pesado el aire a mi alrededor
me aplasta sin piedad
estrecha, comprime
no puedo moverme
ni respirar.
en un arrebato mudo
por buscar oxígeno
agito mis brazos en mil direcciones
sin querer golpeo el espejo
y estalla en un universo de prismas
cual galaxia naciente
regados por mobiliario, suelo
esos añicos hieren el alma
más que la piel.
en sueños
mi sombra se ve en el espejo
el verdadero
sé que existe porque antes lo tenía.
despierto de nuevo buscando
mi reflejo real
en muebles pulidos
en el agua quieta
la luz es difusa, no muestra ni siluetas
¿será que con tanta sal los ojos no pueden enfocar?
tal vez sea cuestión de tiempo
o sólo olvidé dónde mirar…
otra vez despierto
mi yo genuino sonríe
cuando divisa aquella mujer
la que, buscando, halló su espejo
y ahora lo mira sin cesar
reconociéndose en infinitas formas, colores
una brisa fresca la despeina con suavidad
brillan los ojos al fin en paz
viendo el futuro por la ventana.


©2014 PSR


miércoles, 23 de abril de 2014

IMPREVISTO



Eran las 5:30 de la mañana. Antonio regresaba más temprano de lo regular. Se sintió mal en el trabajo y había llamado al relevo de las 8:00 para que adelantara el turno. Se preparó un café, como lo hacía cada día al llegar. No pasó a la habitación para no despertar a Ana, que dormía cansada la rutina de la semana. Taza en mano, se recostó en el sofá, sorbiendo poco a poco. Entonces, justo antes de las seis, con el cantar del gallo, se abrió la puerta de la casa, dejando entrar a Ana.


©2013 PSR


miércoles, 16 de abril de 2014

RECOMENZAR


hay aves que nunca alzan el vuelo
pero todos los peces nadan

recomenzar no existe
todo en la vida tiene un solo inicio
luego hay continuaciones de lo primero
aquello que una vez empieza nunca llega a un final

recomenzar es un sueño
la realidad está en mantener el hilo
cambiar, ajustar lo que ya está
para seguir

hay aves que nadan
otras corren, brincan
algunos peces saltan fuera del agua intentando volar
pero todos los peces nadan

recomenzar sólo es respirar
sentir que nos damos una oportunidad
para esforzarnos más
trabajando
para amar más
aceptando
para tener la paciencia que no quisimos antes
sin borrón ni cuenta nueva

recomenzar puede ser redefinirse
redescubrirse
reencontrarse
puede ser redimirse
replantearse la vida de una manera insospechada
pero siempre sobre la senda que marcamos
la que lleva el desgaste de nuestras suelas
la única
la verdadera

no hay caminos alternos
ni atajos
nada se detiene

hay aves que bailan
para impresionar a su pareja
otras migran lejos
y en el momento preciso regresan
el ser humano hace lo mismo
copia a las aves
cree que imitándolas puede tomar impulso
para recomenzar
así se engaña, complacido
piensa que cada día es un nuevo comienzo
olvida que todos los peces nadan
sin parar
no es un círculo la vida
en todo caso es una espiral
no hay historia que pueda volver al principio
cuando ya se echó a andar.


©2014 PSR


miércoles, 9 de abril de 2014

CAPÍTULO 47



No sé si será el último
nunca se sabe.
¿Tal vez el primero?
No estoy segura.
En verdad
es el único capítulo
que tengo
el de ahora
no es el 46 ni el 48.
Siempre seguí el libreto
que escribieron otros
…este capítulo es mío.
Dibujo un velero
pequeño
yo en la vela
la vela es mía.
Hoy la izo contra el viento
en medio del tifón.
La bajaré sólo cuando sienta
que he llegado al puerto
mas no en este capítulo.
Quiero perderme diez mil veces
buscándome.
Quiero deshacerme en el salitre
y renacer en una gota que cae.
Tal vez me encuentre al fin
en el fondo del arrecife
nadando entre tortugas y corales.
Ahora
me sujeto con fuerza
a las cuerdas
al timón.
No me esperes, amor
puede que no regrese.


©2014 PSR


miércoles, 2 de abril de 2014

5 MICRORRELATOS (V)


 
CERTEZA

“¡No puedo vivir sin ti!”, dijo rogando. “Así es”, respondió, mientras la bala le atravesaba el corazón.



FIN

Al abrir los ojos, el mundo ya no estaba.



OBSESIVO

Malasuerte por error se levantó del otro lado de la cama. Ese día todo le salió bien.



META

Cuando al fin alcanzó la perfección, sonrió y se dejó llevar al otro mundo.



ESPERA

Quince años preparándose para salir del suelo y cantar. Cuando llegó el momento, la chicharra estaba afónica.



©2013 PSR


miércoles, 26 de marzo de 2014

HORA PICO

"...Todos los días veo el mismo panorama. Salen, llegan y bajan. Se mueven en todas direcciones. La gente en esta ciudad no para. Son como hormigas en un enorme hoyo en la tierra. Parecen autómatas, parece que no tuvieran nada dentro que les diera libre albedrío. Se dirigen al metro, al bus, a las calles llenas de más gente que había llegado antes de ellos. Se dispersan entre la bruma de la mañana, una mañana como todas las demás. La gente no camina, no corre; sólo se desplaza como una masa imponente, con todo su peso, su volumen enorme. Es un alud con piernas que salen de todas direcciones para entrar en otras tantas. No paran de moverse, sólo se van diluyendo lentamente, hasta quedar tan sólo unos cuantos que parecen haber olvidado hacia dónde iban. Esos pocos se reducen luego y tras unas horas vuelve a repetirse la acción a la inversa: todos regresan por donde vinieron, entran, se van y suben...".

 
Fragmento de "De mañana" ©2006 PSR 
"De mañana" aparece en la antología Yara y otras historias, de Patricia Schaefer Röder.
Ediciones Scriba NYC
ISBN 978-0-9845727-0-0