LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Disfruta y regala libros originales: 'A la sombra del mango'; relatos breves, Premio ILBA. 'Yara y otras historias'; 34 relatos, 34 sorpresas. 'Divina: la mujer en veinte voces'; antología latinoamericana de cuentos, Premio ILBA. 'Andares'; cuentos de viajes. 'Siglema 575: poesía minimalista'; una nueva manera de vivir la poesía. 'Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575'; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575, Premio ILBA. 'Marina con almendrones'; relata la amistad entre Armando Reverón y Vincent van Gogh, Premio ILBA. 'El mundo oculto', novela de Shamim Sarif traducida por Patricia Schaefer Röder. 'Por la ruta escarlata' y 'Mi dulce curiosidad', novelas de Amanda Hale traducidas por Patricia Schaefer Röder, ganadoras de Premios en Traducción en los International Latino Book Awards. A la venta en amazon.com y librerías.

miércoles, 6 de enero de 2016

REYES


Rauda despertó
la niñita boricua
el seis de enero.

Esperanzada
fue al pasto con el agua
de los camellos.

Ya no quedaba
casi nada, solo un
revolú sucio.

Emocionada
encontró a su alrededor
bellos presentes.

Sonriendo, gritó:
¡Mami, Papi, vengan ya!
¡Fueron los Reyes!


© 2016 PSR


jueves, 31 de diciembre de 2015

CASA


Cómoda estoy
junto a todos los míos
aunque a distancia.

Alivio siento
entre tantos recuerdos
libre del yugo.

Siempre al dormir
revivo melodías
musitando paz.

Aurora ardiente
crepúsculo tranquilo
estoy en casa.


©2015 PSR


jueves, 24 de diciembre de 2015

OH GRAN ALEGRÍA (O DU FRÖHLICHE)


¡Oh gran alegría!
¡Oh gran bendición
en este tiempo de Navidad!
La paz se había perdido
el Niño ha nacido.
Todo, todo es felicidad.

¡Oh gran alegría!
¡Oh gran bendición
en este tiempo de Navidad!
Cristo apareció
y nos perdonó.
Todo, todo es felicidad.

¡Oh gran alegría!
¡Oh gran bendición
en este tiempo de Navidad!
Ángeles gloriosos
cantan majestuosos.
Todo, todo es felicidad.

 
(O Du fröhliche) Villancico alemán
Johannes Daniel Falk, Heinrich Holzschuher, 1829
Versión en castellano de Patricia Schaefer Röder © 2014
 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

SIEMPRE CADA DÍA (ALLE JAHRE WIEDER)


Siempre cada día
viene el Niño Dios
a la Tierra viva
donde Él nació.

Entra en nuestras casas
bendiciéndonos
y nos acompaña
con su gran amor.

Él está a mi lado
tímido y sin hablar
bien me ha guiado
por la senda de paz.


(Alle Jahre wieder) Villancico alemán  
Wilhelm Hey, Friedrich Silcher, 1837 
Versión en castellano de Patricia Schaefer Röder © 2014

 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

UNIÓN


Un país vivo
quiere volver a latir
sin sentir miedo.

No permitamos
sabotaje, corrupción
buitres malignos.

Insistamos en
borrar las diferencias
con el trabajo.

Orden en casa
saldremos adelante
siempre hermanos.

No hay otra ruta:
dignidad y respeto
son nuestras claves.


©2015 PSR


miércoles, 2 de diciembre de 2015

EGO

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El gran veneno
que llena el carácter
de los débiles.

Guían la ruta
ínfulas de grandeza
alma vacía.

Otro Narciso
la arrogancia cultiva
amigo de Eco.


©2015 PSR


miércoles, 25 de noviembre de 2015

TOLERANCIA


Todos hermanos
cachorros de la vida
sentimos igual.

Odios impuestos
por otros desde niños
matan el mundo.

Libertad y paz
son colores innatos
del espíritu.

Enfermos están
aniquilan nuestro aire
en un suspiro.

Razas, colores  
flotan en la cubierta
engañándonos.

Artes de vida
cultura y tradiciones
son pisoteadas.

Nacimos puros
corazón escarlata
los huesos blancos.

Credos, doctrinas
enfrentan a los dioses
luchan a muerte.

Ideologías
que esclavizan la mente
pariendo robots.

Abierta el alma
el espacio es eterno
todos cabemos.


©2015 PSR


miércoles, 18 de noviembre de 2015

PASIÓN

 
aparece sin avisar
temblando profunda
va gestándose como un maremoto
contundente
me cubre
no tiene piedad
entra por mi piel sin pedir permiso
recorre el cóccix
inunda la espalda
camino a la nuca
cada tejido de mi cuerpo la absorbe
poco a poco
hasta quedar toda yo plena de su energía
me engulle
insaciable
me rebosa
impetuosa
quiere salir por mis poros
no la dejo
todavía
necesito disfrutarla un poco más
vivirla
sin miedo
por puro placer
con las pupilas encendidas
los labios hambrientos
con la espalda arqueada
la piel ardiendo
invadida de pasión me rindo
mientras me consume
las venas laten
en un remolino caliente
el espíritu se emancipa
huyendo del torso
las entrañas estallan
océano adentro
en medio de tanto sentimiento
quedo al fin
desnuda de voluntad
...sonrío.


©2015 PSR

 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

AMOR (III)


A mí llegaste
entre todas las almas
regalo inmenso.

Mundos eternos
crearás en la vida
de tus pasiones.

Orgullo pleno
habita y crece la paz
de quien te cuida.

Reina única
del corazón materno
que me desborda.


©2015 PSR


miércoles, 4 de noviembre de 2015

AMOR

-->
Amaneciendo, Alex abrazaba a Andrea. Afroditas asidas al auténtico antojo, ánimas ávidas atrapaban arterias apretadas alrededor, anilladas, anudadas, alucinando arenas ardientes, antorchas apocalípticas avolcanadas, apezonadas. Aunque avanzaban ansiosas, aquellas amantes anunciaban al ambiente aludes amorosos, arrinconando al atributo arrobado.

Ante alcoba apacible, Alex avizoraba ágapes amorosos agigantados albergando alforjas amplias aprovisionadas, albedríos alborozados. Andrea, Artemisa argéntea, añoraba activamente amamantar apetecibles astros animados, arropando amoldada anatomías ausentes. 

Atraídas al área ardiente, ambas anfitrionas arrancáronse atrevidas atributos arcaicos, apoderando anteriores apariencias apostadas; ahora apuradas ante argumentos antepasados. Abriéndose al albor ambarino, Alex, Amazona aceitunada, aró ávida ánforas atadas a albicelestes ancas ardientes, algodonadas. Alabándola, Andrea alardeaba artes al agitarse; apuraba a Alex a amarse alborotadas al abreviado atardecer anónimo, alcanzando alturas astronómicas. Alex, aspirando acelerada, adentraba alma: aire, agua, aromas azules, al ámbito agreste, alegre, azaroso, atrapando ambigüedades apasionadas.

Alimentando alientos áureos, Andrea, acertada, amasó abundantes aceites aderezados almacenados, acariciando a Alex acentuadamente. Alex, almohada acoplada, acomodó alas amarillas angulosas, articuladas; aves azucaradas acicalando a Andrea. Arqueándose azoradas, ambas amantes ávidas arrancaron azucenas albas, amapolas, al anochecer aplomado, armónico, antojándoseles antiguos ángeles anclados a alcobas aledañas.

Alunadas, alumbradas, amantadas, afroditas artistas aproximaron armonías arrebatadoras ante ampliado altar amatorio, acariciándose adelante, arriba, afuera, atrás, abajo, adentro; ascendiendo al apogeo, arañando arrogancias anónimas aprensivas, amnésicas. “¡Amor! ¡Amor!”, aseveraban airosas Amazona, Artemisa; águilas ágiles aleando alejadas, aisladas, ambas altamente agradecidas, aclamando al amor auténtico, afortunado, aflorado, agradable, aseado. Anocheciendo, andaban ajenas al albur áureo alcanzado; alhaja ahora ahogada ante alaridos amativos antojados, ansiosos, aplaudidos.

Años anteriores, Andrea amaba a Alex apoyando apreciablemente aprendizajes apresurados, aprobando alguna acción ardiente, apretada, alborotada, abierta, ágil ante audiencias atorrantes, arrogantes, axiomáticas, amargadas, alacranadas. Apenas antes, Alex, Andrea, amantes atónitas, actuaban armadas ante ataques anónimos, asociados, agrios, agudos, atribuidos al astuto atropello atrevido, acumulado, aumentado; animadas avanzando audaces al abrir aletas auspiciosas. Ahora, al aventurar avatares, aún atraviesan ávidas algunas áreas alejadas avejentadas, avinagradas, afortunadamente aisladas. Asombradas al ampliar ambos asuntos, amadas amantes advirtieron amenazas, ataduras arcaicas, agónicas, asemejando aspectos asonantes, ásperos. Apremiadas, apartaron automáticamente aquellas aventuras, aprovechando aspectos amnésicos anteriores arrimados al argumento anárquico alterno.

Aclarando, acogiéronse a acometer, acompañadas, adheridas, acrobacias acuarianas adoradoras, afectuosas. Aquí, allá, alzábanse alteradas, avizorando arcángeles, árboles, almendras, avellanas, arcos; andamios articulados ascendentes al amplificado aprecio apostado. Amaneciendo auroras actuales, Alex, Andrea, aliviadas, ajustadas, almibaradas, acariciándose aterciopeladamente, aprovechan asegurar anatomías ancestrales: anteceder abrazos al acto amatorio augurado; antepasados apropiados amistosos, auténticos, afirmándose así, acertadas, al avivado amor apasionado: al amor abierto, amén.  


©2015 PSR